Para quien ya factura y quiere escalar
Ya vendes. Ahora quieres escalar.
Empieza por saber a quién.
Tienes el negocio montado y clientes que te pagan. El siguiente paso es dejar de perseguir clientes y empezar a elegirlos: mejores, y que pagan más. Y eso llega cuando cada perfil que te compra recibe un mensaje hecho para él.
Esto es para profesionales que invierten en su negocio. Si buscas algo bueno, bonito y barato que te resuelva la vida, no es aquí.
El espejo
Y aun así vendes: a tu cliente de siempre y a algún referido. Pero a gente nueva, por ti mismo, no llegas. Cuando le hablas a todo el mundo, tu mensaje se diluye, se vuelve genérico y no llama la atención. Y así no entran clientes nuevos.
Lo que ya tienes
Tu mejor cliente ya está en tu cartera.
La casa en la que vivo ahora llevaba tiempo a la venta, y nadie pasaba del recibidor. La razón: estaba sucia y olía mal.
Yo decidí dejar eso a un lado y mirar lo importante. Hoy todo el mundo me dice que es la casa con la que cualquiera sueña. Y estaba ahí desde el principio, sin que nadie le diera una oportunidad.
Una planta, sencilla, con una distribución preciosa y un patio enorme con piscina. Todos miraban lo de fuera, la suciedad; yo miré lo de debajo: ni una humedad, las puertas altas y preciosas, el suelo y la distribución inmejorables. Estaba todo. Solo había que limpiarla.
Con tu cliente ideal pasa igual. Lo tienes delante y es perfecto. Lo que cuesta es mirar más allá y encontrar lo que hay debajo. Casi todos se quedan en lo superficial, y desde ahí le hablan.
A mí me pasó en mi propio negocio. Me fui a buscar mi mercado fuera y lo tenía en mi cartera: formadores que llevaban años pagándome todos los meses. Lo tenía delante.
Por eso mi trabajo es entrar en tu negocio, quitar lo que sobra y enseñarte lo que ya estaba ahí. La esencia. Para que comuniques sin dar tantas vueltas.


El método, a la vista
No vengo a reinventar nada. Vengo a quitar el ruido.
Llevo años estudiando el cliente ideal de negocios muy distintos. Lo que cambia las cosas no es publicar más, es saber para quién creas el contenido. Te doy el proceso, paso a paso, y el porqué de cada paso, para que dejes de ser un negocio más haciendo ruido entre el ruido.
— Marina González

Estudiamos a tu cliente ideal
Las cuatro preguntas que lo sostienen todo: qué le pasa, qué siente, qué necesita y qué le frena para comprarte. Ordenamos su información y aprendemos a hablarle según en qué punto está, desde el que no sabe que tiene el problema hasta el que ya está a punto de pagar.
Diagnosticamos tu mercado
Miramos cómo está el terreno donde vendes: si es un océano tranquilo, si está saturado de gente diciendo lo mismo, o si tu cliente ya oyó todas las promesas y no se cree ninguna. De ahí sale qué puedes decir tú que nadie más está diciendo.
Armamos la estrategia y el paso a paso
Con todo eso, la estrategia y cómo se ejecuta. Qué prompts y qué herramientas meterle a tu IA para dejarla entrenada y que te produzca, o cómo dárselo a tu equipo para que lo haga sin depender de ti.
La prueba
Los que ya lo hicieron
La mayoría de mis clientes son formadores que venden a empresas. Llevan años pagándome. Cuando supieron a quién le hablaban, dejaron de perseguir clientes y empezaron a elegirlos. Con eso baja lo que cuesta traer cada cliente por publicidad, y sus publicaciones empiezan a sumar seguidores solas.
La oferta
Tres formas de entrar, según cómo trabajes.
Lo haces tú
La formación grabada para que te hagas el estudio tú mismo. Una hora, al grano, sin rodeos, con las herramientas y los prompts dentro. La compras, la haces, y sacas el estudio de todos tus avatares para hablarle a cada uno por separado y atraer cada vez más perfiles distintos.
Te lo hago yo
Arrancamos con una reunión de inicio de proyecto. Me respondes las preguntas, hago tu estudio, y volvemos a vernos: te lo entrego en directo por Zoom, te lo explico pieza a pieza y te lo dejo todo en una carpeta de Drive, listo para que lo implementes tú o tu equipo de marketing.
- El perfil completo de tu cliente ideal: dolores, deseos y objeciones reales.
- En qué punto de conciencia está y con qué mensaje entrarle.
- El diagnóstico de tu mercado y el hueco que puedes ocupar frente a tu competencia.
- La estrategia y el paso a paso para ejecutarla.
Lo hacemos nosotros
El estudio y la estrategia, y además lo ejecutamos mi equipo y yo: diagnóstico de mercado, plan y puesta en marcha, con las reuniones que haga falta. Trabajas como cualquier cliente nuestro: nos convertimos en tu departamento de marketing.
Garantía de proceso: lo hagas tú o lo hagamos nosotros, sales sabiendo a quién le hablas y cómo hacerlo. Lo he visto en cientos de negocios.
Preguntas antes de dar el paso
«Yo ya sé quién es mi cliente.»
Casi todo el mundo lo cree. Y casi todo el mundo tiene una idea vaga, no un cliente estudiado. La diferencia se nota en lo que te compran.
«Ya he hecho formaciones y no me sirvieron.»
Esto es un proceso con un entregable que usas al día siguiente, no una formación más para tener la cabeza llena.
«No tengo tiempo para ponerme con esto ahora.»
Por eso el estudio es una hora, y por eso te doy el paso a paso. El tiempo lo pierdes cada semana publicando a ciegas.
Esto no es para todo el mundo
Si no tienes un negocio en marcha, o no eres de los que invierten en él, no trabajamos juntos.
Te lo digo claro para no hacerte perder el tiempo. Tampoco trabajo con quien busca un atajo ni con quien espera que alguien le resuelva el negocio. Y el estudio que hago para ti no se lo doy a nadie más: cada negocio le habla a gente distinta, y eso ya se ve en la reunión previa. Si tienes tu negocio, inviertes en él y vas a por todas, hablamos.
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